Quiénes somos

Proyecto Huertos Marinos

Universidad de Costa Rica

Financiado por Banco Mundial, Programa Development Marketplace (Competencia Global 2007)

POR UNA CULTURA DEL MAR

El Proyecto Huertos Marinos busca desarrollar e implementar, con y para hombres y mujeres de la costa e islas, un manejo integrado y diversificado del mar, que garantice la sustentabilidad del recurso, combinando pesca y recolección responsables con maricultura eco-amigable y a pequeña escala, promoviendo así la rica biodiversidad nativa y la recuperación de las aguas del Pacífico, en particular del Golfo de Nicoya en Costa Rica.
La pesca disminuye en todo el mundo por sobre-explotación, particularmente donde más se ha practicado, lo cual coincide con donde viven las poblaciones costeras dedicadas a pesca artesanal. La agricultura, ya afectada por el cambio climático, se enfrenta a nuevos retos y presiones para incrementar producción, particularmente por aumentos en la demanda por alimento y la producción de biocombustibles. Por ello, la maricultura está en otras partes del mundo creciendo a grandes pasos y Centroamérica debe aprovechar esta nueva forma de generar riqueza porque:
-Las grandes extensiones de mar, sobre todo en el océano Pacífico, favorecen la maricultura.
-La tierra de calidad para incrementar la agricultura está agotada y el agua para riego escasea precisamente cuando más falta hace.
-Representa la mejor línea de defensa ante cambios climáticos ya que la producción en el mar tiene toda el agua que necesita y no depende de la lluvia.
Con el Proyecto Huertos Marinos y actividades asociadas se busca contribuir a:
-El desarrollo socioeconómico de la población costera e isleña, que enfrenta problemas por la merma en la pesca.
-El buen manejo del recurso marino como paradigma productivo.
-Un proceso de recuperación integral del Golfo de Nicoya y la biodiversidad.
-Promover la oferta y el consumo de productos frescos del mar, de calidad y origen controlado, con buen manejo poscosecha, que brinde un precio justo a quienes lo produjeron.

El Golfo de Nicoya en el Pacífico costarricense, con miles de kilómetros cuadrados de aguas tranquilas, es ideal para huertos marinos combinando pesca y recolección responsables con maricultura a pequeña escala, beneficiando a muchos, empezando por los que viven allí, y por ellos al resto del país con una oferta constante y confiable de productos del mar de buen precio y calidad.

“Huertos Marinos” es un proyecto de interés social y ambiental, cuyo fin es el desarrollo socioeconómico sostenible a través de una productividad intermedia que haga buen uso a lo largo del año de los recursos existentes, y no pretende una alta rentabilidad inmediata ni una escala que exceda las capacidades ecológicas.
Se trabaja en asocio con las diferentes instituciones y organizaciones del país interesadas en el mar y la costa, públicas y privadas y, principalmente, con los y las habitantes de bajos recursos, individual y grupalmente.

Se aprovecha la valiosa experiencia y recurso humano y material desarrollados hasta la fecha. De esta manera el proyecto avanza más rápidamente en promover y fortalecer áreas de mar costero seleccionadas para huertos marinos demostrativos y experimentales, en conjunto con los pobladores costeros mismos, documentando y diseminando el proceso para beneficio de otros.
Todo esto es acompañado de asesoría y capacitación en nutrición y manejo de alimentos, técnicas poscosecha y de agregación de valor y mercadeo—en asocio con empresas que brindan comercio justo y co-inversión.

Los huertos marinos consisten de:
Pesca responsable y recolección responsable (en sí una clase de maricultura abierta), determinando, demarcando y protegiendo áreas en la que se practica la pesca solamente con anzuelo individual (no hay uso de trasmallo o líneas de anzuelos, y mucho menos pesca de camarón de arrastre) o la recolección selectiva de moluscos y otros animales (recolectando solamente ciertas especies, y de un mínimo tamaño, sin dañar el resto ni las raíces de los árboles por extracción desmedida), manteniendo así el nivel productivo natural, e incrementándolo por re-siembra—con ello se promueve la biodiversidad en general de la zona ya que estas áreas protegidas se vuelven zonas de reproducción y repoblamiento, influenciando positivamente todo el Golfo de Nicoya y eventualmente más allá.
Cultivo de peces y camarones, en jaulas flotantes y otros encierros con redes, estas jaulas no solamente sirven para cultivar (esto es llevar de un estadío juvenil a madurez, o de pequeño a grande, similar a operaciones de cría de aves o cerdos en tierra) sino que también apoyan la pesca en mantener carnada viva (anchoveta, camarón) y almacenar productos vivos para lograr mejor precio en su venta (por ej. para guardar vivos los mejores pescados por unos días o semanas, esperando fechas y compradores de mejor precio, sobre todo por vender fresco al día de la venta, y por venderlos directamente brincándose al intermediario porque se paga el costo de transporte al llevar cantidad).
Cultivo de moluscos, como choras, ostras y almejas, en bolsas especiales o linternas guindando de líneas flotantes, la cual es una tecnología útil también para guardar viva en el agua la cosecha de recolección y lograr mejor precio. El cultivo de moluscos tiene un balance positivo en términos ambientales ya que son filtradores y no necesitan que se les provea de alimento externo, lo toman del medio. Así, moluscos y algas (ver abajo) complementan el cultivo de peces y camarones en que ayudan a limpiar las aguas de los desechos.
Cultivo de algas, que crecen amarradas de líneas flotantes, con múltiples usos (alimento humano, productos industriales como ficocoloides, alimento animal, biomasa para energía), incluyendo el hecho que actúan como filtros alrededor de la maricultura, justificándose así su uso para disminuir la contaminación de los cultivos de peces y crustáceos;
Cultivo de hortalizas en flotación, como tomate y chile, en cultivo orgánico, esenciales para una dieta balanceada, cosechando agua de lluvia o destilando agua de mar para regar las hortalizas o para otros usos.

El enfoque de huertos marinos es análogo a huertos caseros en tierra, en que se busca mejorar y optimizar el uso de recursos naturales existentes para la familia y la comunidad.

En cada comunidad costera hombres y mujeres podrán participar activamente desarrollando unidades productivas, pudiendo haber varias unidades por comunidad.
La meta del proyecto en su primera etapa es involucrar unas 10 comunidades en el Golfo de Nicoya y alrededores practicando maricultura y pesca/recolección responsables. Para ello, y siguiendo un enfoque estrictamente participativo y equitativo, implementamos una modalidad de extensión-investigación de mínima intervención-máximo aprovechamiento (MIMA), que requiere identificar los puntos más sensibles cuya solución producirá el mayor impacto.

El mar es la nueva frontera agrícola

La maricultura es la nueva agricultura

Desarrollémosla con equidad y visión de largo plazo

Nuestro trabajo previo se encuentra sumarizado en un artículo en la revista Agronomía Costarricense:

Enlace Artículo en Agronomía Costarricense

Nuestro enfoque reciente se encuentra en un artículo en el periódico La Nación:
Enlace Artículo en nacion.com